La humanidad significa consideración por la existencia y por la felicidad de cada uno de los seres humanos. A, Schweitzer

Humanity means consideration for the existence and the happiness of each human being.


sábado, 25 de marzo de 2017

Violeta Parra, universo de creación







Ayúdame, Valentina o Qué vamos a hacer. Violeta Parra

Qué vamos a hacer con tantos
y tantos predicadores. 
Unos se valen de libros
y otros de bellas razones,
algunos de cuentos varios, 
milagros y apariciones
y algotros de la presencia 
de esqueletos y escorpiones,
mamita mida,
y los escorpiones.

Qué vamos a hacer con tanta
plegaria sobre nosotros,
que alega en todas las lenguas 
de gloria y esto que lo otro, 
de infiernos y paraísos,
de limbos y purgatorios,
edenes y vida eterna,
arcángeles y demonios, 
mamita mida,
y con los demonios.

Que sí, que adoren la imagen
de la señora María,
que no se adore ninguna
señora ni señorita,
que sí, que no, que mañana,
que un viernes de amanecida,
que pa’ dentrar a la gloria 
dinero se necesita,
ay, mamita mida,
y se necesita.

Se ve que no son muy limpios
los trigos en esta viña
y la cizaña pretende 
comerse toda la espiga.
Poco le dice la forma
con que ha de clavar su espina 
para chupar el más débil,
qué diabla la sabandija,
mamita mida,
la sabandija.

Qué vamos a hacer con tanto
tratado del alto cielo,
ayúdame, Valentina,
ya que tú volaste lejos,
dime de una vez por todas
que arriba no hay tal mansión;
mañana la ha de fundar 
ya el hombre con su razón,
mamita mida,
y con su razón.

Qué vamos a hacer con tantos
y embajadores de dioses.
Me salen a cada paso
con sus colmillos feroces.
Apúrate, Valentina,
que aumentaron los pastores,
porque ya viene el derrumbe 
del cuento de los sermones
mamita mida,
y de los sermones.

Qué vamos a hacer con tanta
mentira desparramada.
Valentina, Valentina,
pasemos la escobillada.
Señores, debajo ’e tierra
la muerte quedó sellada 
y todo cuerpo en la tierra
y el tiempo lo vuelve nada,
mamita mida,
y lo vuelve nada.

arpilleras de violeta parra


                                                                                                  LAMENTO MAPUCHE 






Según el favor del viento


OLEOS DE VIOLETA PARRA




















LA JUANA ROSA


EL SACRISTAN




HOMENAJE A VIOLETA PARRA- SU CANTO, GRACIAS A LA VIDA
POR DOS CANTORAS: 
MERCEDES SOSA Y JOAN BAEZ





domingo, 19 de marzo de 2017

La voz de las olvidadas retumba en las calaveras...


A las mujeres que en España sembraron la semilla de la liberación y transmitieron mensajes de poder a las otras mujeres

A Shirley Mangini González por recordárnoslo en su fructifera obra literaria y de investigación

A María Zambrano por Delirio y destino. Los veinte años de una española




Abuelas que éramos madres y fuimos hijas


Y quiénes son esas mujeres
que galopan la azul profundidad del mar enardecido
Desabridas, claman ante el océano.
Evocan las palabras de una voz rechazada.
Sus gritos son flechas ardientes,
arrojadas al aire por la mutilada amazona que vigila.
Manantiales lamentos de encadenadas sirenas quiebran los cielos.
Besos rotos de valquiria, mecidos por la implacable sombra, conmueven las olas.
Todas esas mujeres cabalgan en un escenario de ronca tempestad
y me recuerdan, al despertar, que estoy aquí con mi voz para nombrarlas.

Hay un laberinto hermético donde se multiplican las mujeres insomnes,
las que pugnan por derribar el olvido.
Ellas conocen la lengua de la luz
y saben del día en que las murallas del miedo dejarán de existir.

Es tiempo de nombrar, la palabra nos acerca y nos protege.
Abuelas de La Tierra atormentada, de las guerras civiles, 
de matanzas sin final...
Abuelas, madres que fueron hijas y bastó una sola noche,
la mala noche
que las hizo huérfanas de los hijos, de las hijas de sus entrañas.
Abuelas furiosas, que en un rito y en su carne,
por instinto, por amor,
conciliaron macho y hembra de inexpugnable naturaleza.
Fueron jóvenes enamoradas, las novias de la muerte más temprana.
Viudas ensimismadas, leonas heridas, guerreras arrebatadas.

Abuelas, madres e hijas, todas mujeres, todas hermanas
son la imparable rueda, corro que canta, coro que danza.
Espiral tremenda, inquieta en su latido inamovible
que va y viene como una nana, como una nana, como una nana...

La memoria de la herida oculta crece como hierba negra insoportable
y sangra todo sal, agua toda.
Es una lágrima descomunal, oceánica...
Viene arrastrándose, como la lluvia sobre la tierra,
desde el principio de los tiempos.
Fue una lágrima dulce vertida en el mar.
Es una lágrima mestiza que lava las carnes paralizadas,
la piel detenida, la víscera congelada...

La piel loca, áspera y desnutrida de las abuelas impregnó todas las vidas,
las vidas tiernas.

Abuelas que éramos madres, dulces tiernas y más allá,
jóvenes heridas, enamoradas frutales
que por el hombre bebíamos las fuentes de los milagros, 
de las batallas y de la vida entera.

El hombre, compañero anhelado,
la misma sangre
besos de piel, boca a boca se consumen,
respiran.


Me despierto con el rostro de mis abuelas cosido 
en el centro de mi frente,
en mi corazón.
Nombro mi estirpe de mujer:
Clementa, Joaquina
Trinidad
Covadonga, Yolanda, Olga, Nuria, Aránzazu, Diana, Vanesa
Óscar, Sara, Elena, Manuel, Julián, Alexandra, Daniel...



Kova d Onga2017





See you... Chuck Berry. Be happy, be free